CIBERADICCION
La ciberadicción, también conocido
como trastorno de adicción a
internet (internet addiction disorder, IAD) es un término
que se refiere a una supuesta patología que supone un uso abusivo de Internet,
a través de diversos dispositivos (ordenadores, teléfonos, tabletas, etc.), que
interfiere con la vida diaria. Sin embargo, a pesar de los intentos de los
defensores de sus existencia, la comunidad médica y las fuentes oficiales han
rechazado en repetidas ocasiones que dicha patología exista. Oficialmente sólo
se puede hablar de un uso excesivo de internet que, si afectara a la vida
diaria, sería por otras causas y el uso excesivo sería una consecuencia y no
una causa de patología.
¿Qué se entiende por adicción
de internet?
·
El primero de ellos hace referencia a aquellos sujetos muy aficionados e
interesados por sus ordenadores que utilizan la Red para recoger información,
jugar en solitario, obtener nuevos programas, etc. pero sin establecer ningún
tipo de contacto interpersonal (más que el necesario para lograr sus
propósitos).
·
El segundo tipo lo constituirían aquellos sujetos que frecuentan los
foros, Chats y listas de correo. Todos ellos tienen en común la búsqueda de
estimulación social. Las necesidades de filiación, de ser reconocidos,
poderosos o amados subyacen a este tipo de utilización de la Red.
¿Cuál es su
tratamiento?
La mayor parte de personas que buscan
ayuda por su elevado uso de los recursos de la red lo hacen por indicación de
sus jefes (recordemos que el derecho al anonimato no incluye las comunicaciones
cuando se realizan desde el puesto de trabajo, por ello es posible monitorizar
el tiempo de conexión y la naturaleza de los lugares visitados). Las personas
que podemos sospechar que hacen uso excesivo de Internet no se conforman con
revisar si tienen correo electrónico, una o dos veces al día, o bien navegar
durante una o dos horas como hacen la mayor parte de usuarios. Se conectan cada
vez que pasan cerca de su ordenador, revisan su correo electrónico de 20 a 30
veces al día y pueden permanecer conectados a la red durante más de ocho horas
al día.
En el medio personal y familiar debe
confiarse en la propia sensatez de los usuarios, sin embargo pueden ser de
ayuda los programas que monitorizan la conexión y que permiten programar
alarmas cada cierto tiempo. También resultaría de gran interés un programa que
se dedicara a controlar la duración de las sesiones, informando periódicamente
al usuario y que, eventualmente, pudiera incluso interrumpir la conexión.
Los sujetos más proclives a sufrir
problemas de este tipo son, una vez más, aquellos que ya presentan
déficits específicos en sus habilidades de relación y comunicación. Por
este motivo no debemos perder de vista el hecho de que muchos de esos usuarios
en exceso, no lo son más que de forma sintomática ya que su conducta en la Red
rápidamente se normalizaría en el caso de mejorar las dificultades que parece
estar soslayando el ciberespacio. De este modo, los usuarios excesivos del chat
o el correo electrónico, pueden mejorar súbitamente en el momento en que sus
necesidades de comunicación en la vida real aumenten o bien cedan las
circunstancias que las restringen. Esto suele ocurrir con frecuencia en
personas autistas o
con síndrome de Asperger.
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